Post-it
Si los letreros ocurren a la intemperie del lote baldío, los post-its pertenecen al territorio interior: el marco del monitor, el espejo del baño, la puerta del refrigerador o el parabrisas de un auto lleno de papelitos amarillos para que vean lo que se siente.
Escritos entre 2013 y 2026, estos 82 apuntes oscilan entre el imperativo doméstico, la poética del juego, el cansancio laboral y la autocrítica a medianoche. El motor Tracery permite recorrer el archivo íntegro o recombinar sus cláusulas para producir nuevos recordatorios.
Proyecto de Agustín Fest.